Como una clara señal de que “el uso sustentable de la madera es la tendencia mundial”, explicó el presidente del Consejo Nacional de Certificación de Leña, Richard Caamaño, el reciente anuncio de la Unión Europea (UE) que prohibió el comercio en su territorio de la madera obtenida de la tala ilegal, en un intento de frenar ese fenómeno, que agrava la deforestación y el cambio climático.
El Parlamento Europeo, reunido en sesión plenaria en Estrasburgo (Francia), dio luz verde a esta legislación pionera en el continente, que empezará a aplicarse dentro de dos años y que tiene desde 2008 un precedente en Estados Unidos.
“Con el trabajo que realizamos todas las instituciones que componemos el Sistema Nacional de Certificación de Leña (SNCL), tanto de la sociedad civil, universidades y servicios públicos, estamos avanzando con mucha fuerza en ese sentido a través de los principios que proponemos en el comercio de la leña, al incentivar a los comerciantes a vender madera proveniente de predios con planes de manejo, que aseguran la sustentabilidad del bosque nativo”, señaló.
El SNCL recibe un fuerte apoyo de la Unión Europea a través del proyecto “Leña, energía renovable para la conservación de los bosques nativos del sur de Chile”, que ha permitido implementar este proceso de mejoras en el mercado dendroenergético nacional en ciudades como Temuco, Valdivia, Osorno, Puerto Montt, Castro y Coyhaique, incentivando un uso responsable del bosque.
Actualmente, en Chile se consumen cerca de 15.000.000 m3 de leña, de los cuales más de dos tercios proviene de bosques nativos, mediante talas ilegales o rasas, que contribuyen a la degradación del patrimonio forestal y además se comercializa en condiciones de alta informalidad y sin resguardos al porcentaje de humedad contenida.
LEY EUROPEA
La ley, negociada arduamente durante dos años en el seno de la UE, prohíbe el comercio de madera y sus productos derivados, incluidos los muebles, procedentes de la tala ilegal y abre la vía a sanciones para los importadores que la incumplan.
El voto supone un "gran paso a nivel internacional", se felicitó la eurodiputada ecologista finlandesa Satu Hassi, una de las ponentes del texto. La madera ilegal supone actualmente alrededor del 20% del total de importaciones en territorio europeo y hasta ahora ninguna legislación impedía su comercialización.
Bajo el nuevo texto, los importadores y otros intermediarios deberán demostrar el origen legal de los productos, así como informar a los gobiernos europeos a quiénes los compraron y a quiénes los van a vender.
A nivel mundial, según cifras de la ONU, el volumen de madera procedente de la tala ilegal representa entre 350 y 650 millones de m3 anuales, es decir, entre 20% y 40% de la producción planetaria de madera industrial.
Paralelamente, la deforestación, que cada año aumenta de 13 millones de hectáreas, está detrás del 20% de las emisiones mundiales de dióxido de carbono, responsables del calentamiento global.













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